¿Cómo es que las AFORES hacen que mi dinero crezca ?

¿Qué diferencia hace tener mi dinero en una AFORE?, ¿es cierto que me quitan mi dinero?, ¿se puede perder todo lo que aporté porque lo usan en un aeropuerto? Seguro has tenido alguna duda de ese estilo (o relacionada) y para que entiendas mejor cómo funciona una herramienta como lo es tu AFORE, te explicamos el proceso.

Primero que nada debes contar con una AFORE. Si ya has estado trabajando formalmente, debes encontrar dónde está la tuya (puedes localizarla aquí). Si no tienes una, entonces debes abrirla tú mismo y para eso, lo recomendable es informarte sobre qué ofrece cada AFORE y cuál se acopla mejor a tus necesidades y deseos.

Una vez que tienes tu AFORE, lo siguiente es aportar dinero. Ya sea que domicilies un cargo en automático a tu cuenta a través de la app de tu AFORE (o Afore Móvil), o vayas tú personalmente a hacer los depósitos, lo ideal es que no dejes de aportar dinero a ella. Debes contemplar tu retiro como un ahorro necesario y constante.

Bien, ya tienes tu AFORE y ésta ya cuenta con dinero en ella. Aquí es donde viene la pregunta: ¿Cómo funcionan las AFORES?

Tu dinero ingresa y la AFORE lo pone a trabajar, es decir, se invierte en diferentes proyectos seleccionados por expertos (así es, tú te vuelves inversionista y tienes un equipo encargado de que tu dinero crezca). Los rendimientos que se obtienen, se quedan en tu cuenta y contribuyen a que tu ahorro para el retiro sea mayor.

Este ciclo se repite constantemente hasta que llegue el momento en el que puedas retirarte y hacer uso de esos ahorros. Es importante que tengas en mente que entre más dinero inviertas a tu AFORE, esta puede disponer de más recursos para realizar inversiones, por lo que los rendimientos que recibes serán mayores.

Las inversiones que hacen las AFORES se apegan a una regulación muy estricta que impide que tu dinero se invierta en proyectos o empresas que lo arriesguen en exceso. Adicionalmente, se invierte en portafolios altamente diversificados que permiten que si alguno de los proyectos no sale como se esperaba, los recursos invertidos ahí representan un porcentaje mínimo de tu ahorro y no causará un daño mayor a tu patrimonio.