Lo que pasa en el peor de los casos

Hay que ser claros, en toda clase de inversión siempre existe un riesgo, y en el caso de tus finanzas puede resultar en pérdida de dinero. Sin embargo, para eso existen las AFORES, para tener herramientas confiables, que logren reducir esos riesgos a través de un comité de expertos en inversión que se encargue de procurar que tu dinero tenga poco riesgo y buen retorno.

Pongamos un ejemplo “hipotético”. Supongamos que algunas AFORES invierten en la construcción de un aeropuerto en México. Ahora, imagina que por diferentes cuestiones de índole social, el proyecto termina cancelado. ¿Qué pasa con el dinero que se invirtió? En ese caso, el dinero se recuperó con rendimientos, las AFORES, al invertirlo, se aseguran de tener contratos que protejan la inversión de los trabajadores y por lo tanto, que los protejan en caso de que el proyecto se cancele.

Existen otros casos en los que alguna inversión puede salir mal, sin embargo, las AFORES también tienen cuidado de no invertir una proporción demasiado grande de recursos en un solo proyecto. Así, si el proyecto falla (cosa poco probable) la pérdida es muy pequeña comparada con los rendimientos que generan el resto de las inversiones.

Existen periodos en los que los mercados financieros pueden mostrar más ganancias o más pérdidas de lo normal. Esto se verá en el valor del saldo de tu AFORE. Si un día revisas tu estado de cuenta y ves que bajó, no te preocupes, a lo largo de 23 años de historia, cada vez que ha existido una baja de este tipo (los financieros les dicen minusvalías) al cabo de unos cuantos meses, el valor se recupera con creces. Lo importante es que cuando veas estas bajas, no te asustes y no muevas tu dinero en ese momento, los movimientos sí podrían hacer que esa pérdida efectivamente se materialice y no se recupere.