¿Qué pasó con la pensión?

Vamos desde el principio

Por allá de 1917, con la redacción de la Constitución vigente, el gobierno implementó por primera vez las pensiones como un sistema para a la gente que se retiraba. En aquel tiempo era una decisión muy fácil de tomar porque éramos 15 millones de mexicanos y la media no vivía hasta los 35 años. Entonces, era la minoría de la población la que llegaba a pensionarse y sólo se pensionaban por unos pocos años.

 

100 años después, tenemos buenas noticias: el promedio de vida es alrededor de  75 años. Así es, hoy somos 110 Millones de mexicanos más y en promedio, vivimos 40 años más, por lo que llegar al retiro es muy común. 

 

La mala noticia es para el sistema de pensiones. 

 

¿Por qué?

El sistema de pensiones funcionaba de forma sencilla: los trabajadores (gente de 15 a 64 años) aportaban un porcentaje de su salario a un fondo común. Ese dinero lo administraba el Estado, quien lo invertía y a la vez, lo usaba para pagar a quienes estaban pensionados de ese momento. Como una de carrera de relevo, los trabajadores apoyaban a los pensionados, hasta que fuera su momento de pensionarse y nuevos trabajadores entraran a apoyarlos a ellos. 

 

Por eso es tan importante la proporción entre jóvenes y adultos mayores para ese sistema. 

 

 

… y, como siempre, ese no era el único problema:

 

  • Algunos pensionados recibían mucho dinero (sobre todo, los más ricos) y otros no recibían nada o muy poco.

  • Las inversiones que hacía el Estado con el dinero del fondo común no daban rendimientos, casi todo se usaba como gasto corriente. 

  • No se podía evitar que el dinero del fondo común se usará para otras cosas. 

Así que antes de que todo explotara, en 1997 se presentó la solución: el sistema de AFORES.

 

… ¿Y ahora?

Una AFORE es una cuenta individual que posee cada trabajador, que administra una empresa privada cuya labor es poner a trabajar ese dinero para que dé rendimientos y el valor del fondo individual crezca, así cuando el dueño se retire, podrá vivir de su Afore.

Claro, no es tan fácil como tener a 18 personas aportando para mantener a un solo retirado, por eso con el sistema de AFORES los trabajadores deben cotizar durante más semanas, lo que se traduce como aportar por más años para poder retirarse. 

 

Sin embargo, tiene sus ventajas:

 

  • Las administradoras son empresas expertas en invertir, por eso son la herramienta de ahorro que más rendimientos deja. 

  • Tienen libre competencia, puedes tener tu fondo en cualquiera de las 10 administradoras que están hoy trabajando.

  • Puedes estar seguro que el monto que ingreses se te devolverá multiplicado. Hoy en día, las AFORES terminan valiendo (al menos) tres veces lo que su dueño aportó.

  • Eso es aún más si pensamos que del total del dinero aportado a una AFORE menos del 20% sale del salario de su dueño, la mayoría lo pone su patrón.

  • El dinero se administra en cuentas privadas, nadie te lo puede quitar.

  • Cada cuenta es individual, sabes exactamente cuanto pusiste y cuanto te toca. Por eso mismo, puedes aportar más dinero a tu AFORE si quieres, y tener un mayor resultado.

  • Si no alcanzas las semanas suficientes para que el dinero se convierta en una pensión, de cualquier forma, este dinero se te entregará al llegar tu edad de jubilación.

 

El sistema es autosostenible, es decir todo el dinero extra lo genera tu propio dinero y es solo para ti. Es decir, cada uno genera su propio retiro, así que no importa cuanto vivas, ni cuantos seamos, el sistema seguirá funcionando.