¿Qué hacen los monstruos cuando se retiran?

¿Cómo es el retiro para Drácula?, ¿Quién puede cobrar la AFORE del monstruo de Frankenstein? o ¿Qué puede hacer un hombre lobo con su AFORE si no encuentra trabajo? Aquí te contamos cómo es que los monstruos tratan con su ahorro para el retiro y si hasta ellos lo hacen, porqué tú también deberías hacerlo.

 

Salir de noche por diversión y no por trabajo

Muchos años han pasado desde que Drácula abandonó Transilvania y se volvió toda una celebridad mundial. Si alguien sabe lo que es la fama, ese seguro es el Conde, quien hasta el día de hoy sigue apareciendo en series, películas, cómics y no podemos olvidar su clásico disfraz de Halloween.

 

Aunque no lo crean, la fama llega a ser cansada y no dura para siempre. La imagen de Drácula sigue vigente, pero ya no es lo que era hace 20 o 30 años. Consciente de ello y planeando un merecido descanso, el Conde decidió abrir su AFORE, porque oigan, estar mordiendo cuellos durante siglos cansa.

 

Él sabía que el dinero en su cuenta no lo podría usar en ese momento, contaba con cobrarla al cumplir 65 años de edad (al menos esa es la edad que él dijo tener ante su AFORE), para que sus noches de deambular por las calles en busca de víctimas terminaran y poder dedicarse a su hobby de entrenar perros, fabricar piezas dentales y tomar Bloody Marys mientras disfruta los rendimientos de su decisión.

 

Entendió que su ahorro para el retiro no sería para darse la gran vida, pero sí para seguir cómodo por el resto de sus años después de su retiro (de los cuales aún le quedan por disfrutar muchos más, tomando en cuenta que es…¡inmortal!).

 

Frankenstein es el doctor, la AFORE del monstruo

Todos siempre hablan del monstruo de Frankenstein pero rara vez de las partes del cuerpo con las que fue creado. Al inicio no parecía importarle a nadie, ni siquiera a su propio creador, los problemas comenzaron cuando por fin, el monstruo murió y más de una persona se preguntó: ¿Podré cobrar la AFORE?

 

En menos de una semana, un grupo de personas desconocidas se reunieron afuera de la casa del doctor. “Mi tío era parte del brazo”, “Mi sobrina la frente”, “Mi esposo hizo del monstruo un Él, sino habría sido un ella”... Todos gritando y defendiendo ser familiares de la campechana creación de Frankenstein.

 

Sin saber qué hacer y apurado por poder salir a pagar la exorbitante cuenta de luz, el doctor contactó a Ahorra Que Puedes (¿a quién más?), ahí aprendió qué es un beneficiario legal y cuál un sustituto. Después de eso, solo fue cuestión de hablar a la AFORE y que le confirmara la información. Resulta que, por disposición de la Ley,  tienen prioridad  la esposa o concubina, después los hijos, y en tercer lugar, los padres. Él nunca tuvo descendencia, sus padres fallecieron, pero sí tuvo una novia y aunque no se casaron, ella sí podía cobrar el dinero de la cuenta porque era la beneficiaria designada por él en el contrato de administración de su AFORE.

 

Los gritos se ahogaron y las antorchas se apagaron. La gente en la puerta se retiró al ver que un beneficiario designado sustituto había aparecido y eso no lo podrían cambiar, el monstruo se aseguró que su dinero llegara con quien él lo planeaba; aparte de bondadoso, precavido.

 

Un hombre lobo americano en LinkedIn

Es 2020 y aunque cada vez hay más trabajos pet friendly, la ley sigue siendo algo confusa con los hombres y las mujeres lobo, por lo que no siempre encajan en cualquier oficina. Seguramente más de uno de ellos se ha enfrentado al desempleo y más con todo el tema de la pandemia (los hombres lobo no destacan por ser muy limpios y no tocarse la cara… o la de los demás). Por suerte, algunos licántropos con buen olfato (y que nos siguen en Ahorra Que Puedes), saben que su AFORE los ayuda en estos casos.

 

La vida de un hombre lobo no es fácil y mantener dinero en su cuenta es un gran esfuerzo, pero saben que al final habrá valido la pena; algunos incluso, no les gusta trabajar en manada y prefieren ser lobos solitarios, o mejor dicho freelance.

 

De las características que más los definen, esa es sin duda su astucia, y es tan buena que rápidamente se dieron cuenta de lo importante que es el ahorro voluntario, así pueden seguir creciendo su AFORE y poder tomar ese dinero en caso de una emergencia o aprovecharlo para obtener estímulos fiscales (seamos sinceros, si ir al médico como solo un humano puede ser costoso, como hombre lobo debe serlo aún más), no importa si están afiliados a algún trabajo o si son sus propios jefes.

 

¿Ven? Ni los monstruos más famosos escapan de la edad del retiro y aunque estos casos son ficción, lo que sí es real es el dinero en tu AFORE y sus beneficios, por eso es importante que le pierdas el miedo y te involucres más con ella.